lunes, 7 de julio de 2008

Muerta en acto de servicio. D.E.P.


Hay que reconocer que el pequeño Indiana Jones va recuperando poco a poco el vigor de antaño. En cuanto a cantidad, hemos mejorado notablemente. Y respecto a la calidad, digamos que progresa adecuadamente. Una prueba de ello es que ayer domingo, en pleno acto, rompimos definitivamente la cama. Quedó en un estado irrecuperable: desencajada por varias partes, hecha astillas por otros lados... Así que mientras él se iba de comida dominical con sus padres, yo aproveché para terminar de desmontarla y plantar el somier y colchón en el suelo. La realidad es que ya no es tan cómoda como antes, pero hasta que vayamos al IKEA en busca de repuesto, nos/le hará un apaño.


Además de la siniestrada cama, el batacazo que nos dimos contra el suelo, arrastró otras consecuencias. Tengo el pié hinchado, creo que me he roto un dedo. Esperaré un par de días a ver si se me pasa, y en caso contrario acudiré al médico. No vaya a ser que esta noche, en nuestra primera jornada "patinística" me rompa la pierna, y así mate dos pájaros de un tiro.


Por cierto, empiezo a sentirme un poco más cómoda a su lado. Alomejor es un espejismo o puede que las cosas vuelvan a su cauce. ¿Qui lo sá?

No hay comentarios: