Días de visita. Hay visita en el piso del Barrio Chino: un tío más feo que pício, admirado e idealizado por el Pequeño Indiana Jones y con una mentalidad pre-adolescente que se dedica a viajar por el mundo (ole sus huevos) y a poner en práctica sus "tácticas de ligue"(dioooooos). Lo siento, pero es que me descojono viva al ver que a sus veintipico años con tanto mundo recorrido este chico le dé tanta importancia a esas chorradas. Gente acomplejada que tenga que recurrir a tácticas estudiadísimas para poder mojar el churro me parece francamente ridículo. Quizás es porque lo veo desde el punto de vista de una tía: llaman tu atención, te acuestas con ellos y a la mañana siguiente te das cuenta que te has follado a un gilipollas. Y ellos dirán: "¿y qué? yo ya he pegado un polvo, que en definitiva es lo que buscaba", y sí, tienen razón. El problema es que si, por casualidad, algún día les termina gustando la chica para algo más que una simple noche, ella ya les habrá clasificado en el grupo de "pringados" y entonces ya no hay forma de volver atrás. Cuando un tío entra en la carpeta de pringados que tenga presente que jamás saldrá de ahí. Un chico que necesita estar constantemente contando las mujeres con las que ha estado y pone en práctica esas tácticas cada vez que alguna le atrae, demuestra que es un acomplejado porque alguien que considera que tiene una vida sexual activa y sana no le da importancia a esas cosas. Sus experiencias sexuales son sólo eso; experiencias, y no necesita sacarlas a relucir constantemente o acumular cuantas más mejor para demostrar algo.
El caso es que da igual la clase social y económica o el nivel académico y cultural; si hay dos cosas que tienen en común la mayoría de los tíos es que piensan con la polla y que nunca dejan de ser unos eternos adolescentes. Digo la mayoría porque de vez en cuando te encuentras una "rara avis" que confirma la regla, por lo de la excepción, me refiero. No lo digo por el Pequeño Indiana Jones o el Pater, sino por mi hermano. Y ya sé que suena a lo típico de: "todas marranas, menos mi madre y hermana", pero es que en este caso es verdad. Los tíos como mi hermano no necesitan de poses, tácticas o recursos mágicos para llevarse a nadie al huerto. La vida para estas excepciones es como un buffet libre donde pueden escoger lo que quieran y por eso no necesitan pensar constantemente en la forma de poder comerse algo ya que en el momento que sienten la necesidad lo tienen ahí. Es la erótica de la naturalidad y la seguridad en uno mismo. Me he ido miles de veces de fiesta con mi hermano y puedo asegurar que se comporta igual en casa, en la disco o en cualquier situación, y no utiliza ninguna artimaña para ligar, simplemente se comporta tal y como es. En el tema de ligar y relacionarse con el género opuesto, estas "raras avis" se parecen a las tías, y eso para mi forma de ver es lo más sano. Ejercen su libertad de expresión y muestran su personalidad en cualquier situación. No se cortan por la presencia de nadie, porque son así y así les tienen que aceptar quienes quieran hacerlo. Porque las poses, posturas fingidas, tácticas y todas esas chorradas son cosas de adolescentes, y bastante tuvimos con pasar nuestra propia adolescencia como para tener que aguantar a alguien que sigue anclado en ella.
El caso es que da igual la clase social y económica o el nivel académico y cultural; si hay dos cosas que tienen en común la mayoría de los tíos es que piensan con la polla y que nunca dejan de ser unos eternos adolescentes. Digo la mayoría porque de vez en cuando te encuentras una "rara avis" que confirma la regla, por lo de la excepción, me refiero. No lo digo por el Pequeño Indiana Jones o el Pater, sino por mi hermano. Y ya sé que suena a lo típico de: "todas marranas, menos mi madre y hermana", pero es que en este caso es verdad. Los tíos como mi hermano no necesitan de poses, tácticas o recursos mágicos para llevarse a nadie al huerto. La vida para estas excepciones es como un buffet libre donde pueden escoger lo que quieran y por eso no necesitan pensar constantemente en la forma de poder comerse algo ya que en el momento que sienten la necesidad lo tienen ahí. Es la erótica de la naturalidad y la seguridad en uno mismo. Me he ido miles de veces de fiesta con mi hermano y puedo asegurar que se comporta igual en casa, en la disco o en cualquier situación, y no utiliza ninguna artimaña para ligar, simplemente se comporta tal y como es. En el tema de ligar y relacionarse con el género opuesto, estas "raras avis" se parecen a las tías, y eso para mi forma de ver es lo más sano. Ejercen su libertad de expresión y muestran su personalidad en cualquier situación. No se cortan por la presencia de nadie, porque son así y así les tienen que aceptar quienes quieran hacerlo. Porque las poses, posturas fingidas, tácticas y todas esas chorradas son cosas de adolescentes, y bastante tuvimos con pasar nuestra propia adolescencia como para tener que aguantar a alguien que sigue anclado en ella.
Entrevista de trabajo a Enrique Palo (invitado del piso del Barrio Chino):
-”Bueno, su currículum es sorprendente. Aquí pone que usted habla inglés.”
-”Si, claro, fui a un colegio bilingüe…”
-”¿Y también domina el francés?”
-”Si es que estuve estudiando un año en París.
-”Y habla perfectamente alemán…”
-”Sí, es que hice un máster en Munich.
-”Y también conoce bastante italiano…” -”Bueno, es que tuve una novia que vivía en Roma…”
-”Pero, ¿también el portugués?”
-”Bueno, es que en mi anterior trabajo me destinaron unos meses en Lisboa, y aprendí a la fuerza.”
-”Muy bien, muy bien, queda usted contratado. Sólo una curiosidad: Conociendo tantas lenguas diferentes… ¿Usted en qué piensa?”
-”¿Yo?, en follar, como todo el mundo…”
-”Y también conoce bastante italiano…” -”Bueno, es que tuve una novia que vivía en Roma…”
-”Pero, ¿también el portugués?”
-”Bueno, es que en mi anterior trabajo me destinaron unos meses en Lisboa, y aprendí a la fuerza.”
-”Muy bien, muy bien, queda usted contratado. Sólo una curiosidad: Conociendo tantas lenguas diferentes… ¿Usted en qué piensa?”
-”¿Yo?, en follar, como todo el mundo…”
Lo sé, este post destila mala baba y rencor, pero ¡que se le va a hacer, chicos! tengo la regla, además ¿nunca os ha pasado que alguien os caiga mal sin apenas conocerlo? Es lo malo de los blogs y los amigos que te hablan de terceros; te dan a conocer pequeñas parcelas de las personas y tú te creas unas ideas preconcebidas que posteriormente se convierten en prejuicios. Gente que probablemente sean bellísimas personas pero que de momento son simplemente gilipollas integrales, como me pasa con "el invitado".
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