martes, 1 de julio de 2008

Un día cualquiera.

El pequeño Indiana me llama para rajar. Me dice de quedar. Se suponía que nos íbamos a dar unos días de descanso... Quedamos en el Barrio Chino. Llega el Pater. El Pequeño Indiana me suelta: "¿te has dado cuenta de que ya volvemos a estar bien?". No estoy segura del todo, pequeño. Me acribillan los mosquitos. Me voy a mi piso del extrarradio. Pongo Extremoduro. Me fumo un peta. No me ducho; huelo a pedo. La ducha puede esperar a mañana... Me siento muy feliz en mi casa. ¡Dios bendiga el aire acondicionado!

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