viernes, 29 de agosto de 2008

Necesito una habitación en Sant Boi

Espero que haya alguien en este planeta que sea lo suficientemente observador como para darse cuenta que necesito una camisa de fuerza. Estoy obsesionada con mi menstruación y no es para menos, ya que me está convirtiendo en un monstruo. Destilo odio por todas partes y yo no soy así. Yo soy un fraggel. ¡¡¡Quiero volver a ser un fraggel!!! ¡Exijo a la diosa naturaleza que me devuelva mi buen carácter! En el post anterior he arremetido contra un chico que no conozco de nada. Avergonzada me hayo, pero no lo voy a borrar. Quiero que la infamia perdure en el tiempo para recordarme el ser odioso en el que me convierte mi menstruación porque el pobre chico no me ha hecho nada para que cargue de esa manera contra él. He escrito cosas horribles. He dicho que es más feo que picio y no lo he visto en persona, ¡sólo en fotos! Alomejor las fotos no hacen honor a su verdadera imagen, alomejor soy yo la que tiene el gusto distorsionado. No lo sé, lo que está claro es que yo no soy miss España, y aunque lo fuese, no tengo derecho a decir esas cosas tan feas de nadie. Le he menospreciado, a él y a los que son como él. Sigo pensando que su comportamiento es típico de alguien anclado en la adolescencia y que probablemente esa forma de actuar sea producto de algún complejo o trauma, pero ¿quién esta libre de complejos o traumas? Yo soy la primera que tiene un comportamiento muchas veces no ya adolescente, sino incluso infantil. El ataque de un perro me tiene traumatizada desde niña, eso sin hablar de un desagradable episodio con unas "monchetas".

Lo que está claro es que esta "monstruación" me tiene desquiciada; paso del odio al llanto en cuestión de segundos. Personas inocentes son objeto de mi ira incontrolable. No puedo controlar unas emociones que soy capaz de identificar como estúpidas e irracionales, pero que no puedo evitar. Mi regla me convierte en una mala persona, y cuando se me pasa la ira, me deprimo al ser consciente de los malos sentimientos que despierta en mi. Al sentirme culpable de mis pensamientos. Si es que hasta conduzco como una energúmena en estos días, que en el momento menos pensado voy a tener un accidente por gilipollas. Y lo tendría bien merecido por ser una puta histérica armada de hormonas hasta los dientes. Lo dicho, Enrique Palo, jamás leerás ésto, pero desde aquí te pido disculpas de todo corazón.

Eternos adolescentes.

Días de visita. Hay visita en el piso del Barrio Chino: un tío más feo que pício, admirado e idealizado por el Pequeño Indiana Jones y con una mentalidad pre-adolescente que se dedica a viajar por el mundo (ole sus huevos) y a poner en práctica sus "tácticas de ligue"(dioooooos). Lo siento, pero es que me descojono viva al ver que a sus veintipico años con tanto mundo recorrido este chico le dé tanta importancia a esas chorradas. Gente acomplejada que tenga que recurrir a tácticas estudiadísimas para poder mojar el churro me parece francamente ridículo. Quizás es porque lo veo desde el punto de vista de una tía: llaman tu atención, te acuestas con ellos y a la mañana siguiente te das cuenta que te has follado a un gilipollas. Y ellos dirán: "¿y qué? yo ya he pegado un polvo, que en definitiva es lo que buscaba", y sí, tienen razón. El problema es que si, por casualidad, algún día les termina gustando la chica para algo más que una simple noche, ella ya les habrá clasificado en el grupo de "pringados" y entonces ya no hay forma de volver atrás. Cuando un tío entra en la carpeta de pringados que tenga presente que jamás saldrá de ahí. Un chico que necesita estar constantemente contando las mujeres con las que ha estado y pone en práctica esas tácticas cada vez que alguna le atrae, demuestra que es un acomplejado porque alguien que considera que tiene una vida sexual activa y sana no le da importancia a esas cosas. Sus experiencias sexuales son sólo eso; experiencias, y no necesita sacarlas a relucir constantemente o acumular cuantas más mejor para demostrar algo.

El caso es que da igual la clase social y económica o el nivel académico y cultural; si hay dos cosas que tienen en común la mayoría de los tíos es que piensan con la polla y que nunca dejan de ser unos eternos adolescentes. Digo la mayoría porque de vez en cuando te encuentras una "rara avis" que confirma la regla, por lo de la excepción, me refiero. No lo digo por el Pequeño Indiana Jones o el Pater, sino por mi hermano. Y ya sé que suena a lo típico de: "todas marranas, menos mi madre y hermana", pero es que en este caso es verdad. Los tíos como mi hermano no necesitan de poses, tácticas o recursos mágicos para llevarse a nadie al huerto. La vida para estas excepciones es como un buffet libre donde pueden escoger lo que quieran y por eso no necesitan pensar constantemente en la forma de poder comerse algo ya que en el momento que sienten la necesidad lo tienen ahí. Es la erótica de la naturalidad y la seguridad en uno mismo. Me he ido miles de veces de fiesta con mi hermano y puedo asegurar que se comporta igual en casa, en la disco o en cualquier situación, y no utiliza ninguna artimaña para ligar, simplemente se comporta tal y como es. En el tema de ligar y relacionarse con el género opuesto, estas "raras avis" se parecen a las tías, y eso para mi forma de ver es lo más sano. Ejercen su libertad de expresión y muestran su personalidad en cualquier situación. No se cortan por la presencia de nadie, porque son así y así les tienen que aceptar quienes quieran hacerlo. Porque las poses, posturas fingidas, tácticas y todas esas chorradas son cosas de adolescentes, y bastante tuvimos con pasar nuestra propia adolescencia como para tener que aguantar a alguien que sigue anclado en ella.

Entrevista de trabajo a Enrique Palo (invitado del piso del Barrio Chino):
-”Bueno, su currículum es sorprendente. Aquí pone que usted habla inglés.”
-”Si, claro, fui a un colegio bilingüe…”
-”¿Y también domina el francés?”
-”Si es que estuve estudiando un año en París.
-”Y habla perfectamente alemán…”
-”Sí, es que hice un máster en Munich.
-”Y también conoce bastante italiano…” -”Bueno, es que tuve una novia que vivía en Roma…”
-”Pero, ¿también el portugués?”
-”Bueno, es que en mi anterior trabajo me destinaron unos meses en Lisboa, y aprendí a la fuerza.”
-”Muy bien, muy bien, queda usted contratado. Sólo una curiosidad: Conociendo tantas lenguas diferentes… ¿Usted en qué piensa?”
-”¿Yo?, en follar, como todo el mundo…”

Lo sé, este post destila mala baba y rencor, pero ¡que se le va a hacer, chicos! tengo la regla, además ¿nunca os ha pasado que alguien os caiga mal sin apenas conocerlo? Es lo malo de los blogs y los amigos que te hablan de terceros; te dan a conocer pequeñas parcelas de las personas y tú te creas unas ideas preconcebidas que posteriormente se convierten en prejuicios. Gente que probablemente sean bellísimas personas pero que de momento son simplemente gilipollas integrales, como me pasa con "el invitado".

jueves, 28 de agosto de 2008

La menstruación

Ser mujer es jodido. Que tu humor esté dominado por las hormonas y pierdas todo control sobre tu cuerpo y mente, es algo que sólo las mujeres experimentamos 12 veces al año. Pasar de la depresión a la mala hostia en fracciones de segundo es algo que sólo nosotras tenemos el honor de disfrutar. Odiar a tu pareja porque no te gusta como ha sonado ese "buenos días" y al instante necesitar sus mimos y abrazos, es esquizoide y desquiciante. Odio estos días, odio a todo el que me rodea, pero a la vez les necesito, necesito que me traten con cariño para no echarme a llorar por cualquier estupidez. Odio convertirme en una inválida emocional, odio ser una tarada, y sin embargo, tengo que vivir con ello 3 días al mes. ¿A qué huelen las nubes? Al coño de tu puñetera madre, hijo de la gran puta.

Dentro de esta vorágine de emociones predominan dos especialmente: la tristeza y el cabreo.
Este es Bunbury con una canción tan triste y deprimente como su carrera tras dejar Héroes del Silencio.


Y esta es Juliette Lewis, con ese estilazo punk que dan ganas de ahostiar al que se ponga por medio. Si alguna vez me vuelvo a acostar con una tía, por favor, que sea con una clon de ésta.

miércoles, 27 de agosto de 2008

Cosas que joden

En la vida hay que hacer cosas que joden.
Por ejemplo, jode pisar una mierda o trabajar.
Cuando estoy en un sitio en el que no debo estar,
me quiero morir, o matarte,
despacito, sin prisa pero sin pausa.
A veces me conformaría con que te callaras,
a veces daría dinero porque te callaras,
a veces daría mi vida porque te callaras,
a veces decapitaría por un segundo de silencio.
En la vida hay que hacer cosas idiotas.
Por ejemplo una: hablar con idiotas o sonreir a idiotas.
Rodeado de idiotas por los cuatro costados
me quiero morir o matarlos por idiotas,
pero son muchosy me cansa.
Mejor esperar a que mueran por su cuenta.
Veremos, uno por uno, cómo revientan.
Pondremos todos sus órganos a la venta.
A veces decapitaría por un segundo de silencio.
En la vida hay que hacer cosas que hartan.
Por ejemplo harta viajar en el metro sin respirar, sin aire.
Rodeado de axilas por los cuatro costados no quiero vivir.
Me voy al campo.
Que los follen.
Que los zurzan.

martes, 26 de agosto de 2008

La confianza

Ole, ole y ole, esa María Jimenez .





Guapa, guapa y reguapa!

lunes, 25 de agosto de 2008

La tranquilidad

Para una hiperactiva como yo, la tranquilidad puede suponer un drama, aunque no es mi caso. Yo valoro mucho la tranquilidad. Pero no tal y como la entiende todo el mundo sino tal y como la entiendo yo.
Para mí, la tranquilidad es poder soltarle cualquier cosa al Pequeño Indiana Jones sin miedo a su reacción. Es poder quedarme a solas con él, sin miedo a quedarnos sin conversación. Es no tener miedo a sus reacciones, a las sorpresas desagradables, a las imposiciones. Es no tener miedo a ser como soy, a no esconder nada de mi. Es no tener miedo a ser juzgada, a que utilice nada de lo que le he confesado en mi contra.
Mucha gente, piensa que la tranquilidad es el silencio. Otros creen que es la falta de preocupaciones. Para mi, la tranquilidad, es la ausencia del miedo. Porque si vives con miedo, la angustia ante la pérdida, no te deja disfrutar de lo que tienes en el presente.

jueves, 14 de agosto de 2008

De siestas y veranos

Siempre he renegado de la siesta. Mi frase favorita era "Ya dormiré cuando muera". Sin embargo, he de reconocer que la siestaza que me pegué ayer, empalmando con la noche, fue una de las mejores cosas que me han pasado últimamente. Me acosté a las seis de la tarde, y me he levantado a las ocho de esta mañana. Exceptuando la llamada de diez minutos de la Truchi a las ocho, he dormido 14 horas del tirón, y hay que ver lo bien que me ha sentado.

Me gusta Ciudad Condal en verano. Las calles desiertas. Se circula de vicio. Aparcamiento para aburrir. ¡No hay niños por la calle! La sede está desierta. El teléfono no suena. Me gustaría vivir eternamente en agosto. La única putada: el estanco de al lado está cerrado. Ojalá el estanquero se pudra en el infierno. Que el Can Cervero le arranque las vísceras. Que los cuervos le coman los ojos. Que las ratas le roan la lengua.

viernes, 8 de agosto de 2008

Pequeño hippie malévolo...

Pequeño hippie, ¿qué coño haces para darme lecciones constantemente? ¿Por qué coño me haces ser mejor persona? ¿Dónde está aquella chica superficial que se pintaba las uñas de las manos de color rosa chicle? ¿Dónde está aquella loca consumista, antes muerta que sencilla? ¿Dónde ha quedado aquella mentirosa compulsiva? ¿Por qué me gusta ahora tanto el vino? ¿Por qué hace meses que no pruebo el cava? ¿Por qué soy tan feliz disfrutando de las cosas sencillas? ¿Por qué con tu panza, tu calva, y tu parsimonia, te me antojas el hombre más apetecible conocido? ¿Como coño te lo montas para follarme tan bien? ¿Por qué tengo tan buen carácter desde que te conozco? ¡Responde, pequeño hippie malévolo!

martes, 5 de agosto de 2008

Post Pasteloso

El amor es como una copa de cava. Al vertir el cava en la copa, la espuma sube, como las emociones y sensaciones placenteras en una relación. Al rato, la espuma baja, y si dejas olvidada la copa, las pocas burbujas que te hacían cosquillas en la garganta se disipan. Sin embargo, si vuelves a llenar la copa, vuelve a subir la espuma, y las burbujas regresan. No dejéis de llenar la copa, las burbujas son un regalo de dios.

lunes, 4 de agosto de 2008

La perfección hecha fin de semana.

Viernes: cena en el bar de siempre, gintonics, Absen...
Sábado: comida/cena de entrecot regado con buenos vinos, gintonics, Absen...
Domingo: huevos fritos con patatas, siesta y traslado a mi pisito del extrarradio. Ducha, cena y peli.
Todo aderezado con sexo, sexo del bueno, sexo del de antes, sexo sucio, sexo de enamorados... Estoy enamorada del pequeño Indiana Jones y no me importa reconocerlo.